1Minuto | Santiago, RD.– Lo que comenzó como una solicitud de asistencia para un vehículo supuestamente averiado terminó convirtiéndose en una presunta extorsión contra empleados de Gerónimo Radiadores, taller y negocio de repuestos ubicado en la avenida J. Armando Bermúdez, en Santiago.
De acuerdo con el testimonio de uno de los afectados, aproximadamente a la 1:00 de la tarde recibieron una solicitud de servicio y una ubicación a la que debían trasladarse para auxiliar el supuesto vehículo.
Al llegar al punto indicado, se comunicaron nuevamente con la persona que había solicitado la asistencia, quien les pidió avanzar hacia otro lugar y esperar nuevas instrucciones.
Una llamada cambió todo
Los trabajadores relataron que posteriormente fueron contactados por teléfono por un hombre que, según su testimonio, se presentó como colombiano y supuesto encargado de seguridad de la persona que había solicitado el servicio.
Durante la comunicación les pidieron información personal, incluyendo números telefónicos de familiares, bajo el argumento de que necesitaban verificar quiénes eran antes de permitirles continuar.
Según los afectados, posteriormente les hicieron creer que estaban siendo vigilados y que no podían abandonar el lugar ni utilizar libremente sus teléfonos porque corrían peligro.
Los empleados aseguran que permanecieron durante varias horas siguiendo esas instrucciones.
Familiares comenzaron a recibir llamadas
Mientras los trabajadores permanecían en el lugar, sus familiares comenzaron a recibir llamadas en las que desconocidos supuestamente les aseguraban que los empleados estaban en peligro y exigían dinero para evitar consecuencias contra ellos.
De acuerdo con el testimonio, inicialmente habrían solicitado RD$100,000, pero posteriormente las exigencias llegaron hasta RD$1 millón.
Los afectados sostienen que los responsables utilizaron información e imágenes obtenidas durante las comunicaciones para hacer más creíble la situación ante sus familiares.
Decidieron abandonar el lugar
Después de varias horas, los empleados comenzaron a sospechar que todo se trataba de un engaño y decidieron marcharse por sus propios medios.
Uno de ellos explicó que la experiencia les genera ahora preocupación ante futuras solicitudes de asistencia recibidas mediante redes sociales o llamadas de personas desconocidas.
También recomendó a otros talleres y trabajadores que ofrecen servicios a domicilio verificar previamente la identidad del cliente, la ubicación y las circunstancias de cualquier solicitud.
Hasta el momento, los detalles corresponden al testimonio ofrecido por los empleados afectados. No se ha informado sobre personas detenidas en relación con el caso.
Debajo le dejamos un video del relato de los afectados.