Barahona, R. D. — En el marco de la celebración por los 50 años de la Diócesis de Barahona, la comunidad diocesana conmemoró los 25 años de ordenación sacerdotal de los reverendos padres Marco Antonio Pérez Pérez y Secilio Espinal Espinal.
La eucaristía de acción de gracias fue celebrada en la Catedral Nuestra Señora del Rosario, con la participación de obispos, sacerdotes, diáconos, autoridades legislativas, civiles y militares, además de familiares, amigos y fieles provenientes de distintas comunidades.
La ceremonia estuvo presidida por el obispo de Baní y administrador apostólico de la Diócesis de Barahona, monseñor Faustino Burgos Brisman, quien destacó la perseverancia y entrega de ambos sacerdotes durante sus 25 años de ministerio.
Durante su reflexión, el prelado señaló que el aniversario representa un motivo para agradecer a Dios por el don de la vocación y la fidelidad de los sacerdotes al llamado recibido.
“A quien el Señor llama, lo capacita, les da esa plenitud, ese don, no para guardarlo, sino para ponerlo al servicio de los demás”, expresó Burgos Brisman.
El obispo también resaltó que los padres Marco y Cecilio han enfrentado dificultades durante su formación y ministerio, pero han permanecido firmes en la fe, afrontando las adversidades desde la confianza en Dios.
25 años de servicio
El padre Marco Antonio Pérez Pérez, oriundo de Duvergé, fue ordenado sacerdote el 11 de agosto de 2001, junto al padre Secilio Espinal Espinal.
Desde entonces, ha desarrollado su ministerio en distintas comunidades y responsabilidades pastorales, además de mantener una amplia trayectoria en el ámbito educativo. Actualmente se desempeña como rector de la Universidad Católica Tecnológica de Barahona (UCATEBA).
Durante su intervención, Pérez Pérez destacó la importancia de compartir las experiencias vocacionales con las nuevas generaciones para ayudar a los jóvenes a descubrir y responder al llamado de Dios.
“Cada llamado es único e irrepetible”, expresó, al considerar que estos testimonios pueden ayudar a los jóvenes “a ver el camino, a escuchar la voz de Dios que llama y responderle”.
Por su parte, el padre Secilio Espinal Espinal, hijo de la Diócesis de Barahona, agradeció a Dios por la permanencia de su gracia durante estos 25 años y reafirmó que el sacerdocio no constituye un proyecto personal, sino una iniciativa divina orientada al servicio.
“El sacerdocio no es un proyecto personal, sino una iniciativa de Dios”, afirmó.
Espinal Espinal señaló que, después de 25 años de ministerio, continúa escuchando el llamado a “echar las redes” en nombre de Dios.
El sacerdote ha desarrollado una parte importante de su ministerio en el ámbito educativo y universitario. Fue rector de UCATEBA y actualmente ejerce como rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
Autoridades presentes
La celebración contó con la presencia de monseñor José Dolores Grullón Estrella, obispo emérito de la Diócesis de San Juan de la Maguana, y monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de la Diócesis de La Vega.
También participaron autoridades del ámbito académico, entre ellas el reverendo padre doctor Isaac García de la Cruz, rector de la Universidad Católica Nordestana (UCNE) y presidente de la Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU).
Asimismo, estuvieron presentes el reverendo padre doctor Francisco Antonio Jiménez Rosario, vicerrector ejecutivo de la Universidad Católica del Cibao (UCATECI); el maestro Ramón Alberto López Ynoa, subdirector académico de la UASD Recinto Barahona, en representación de la directora general, doctora Ana Lucía Beltré; y el doctor Radhamés Silverio González, académico de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).